Consejos para evitar los ángulos muertos en la conducción

Se denomina ángulo muerto a la zona situada normalmente en los laterales traseros del coche donde no es posible ver mediante los espejos retrovisores, ni con los laterales, ni con el interior.

Se trata de una zona oscura y bloqueada que no nos permite ver lo que está pasando en el exterior y puede llevarnos a cometer errores si en este espacio del coche se sitúa algún vehículo e iniciamos maniobras.

Los retrovisores tanto interiores como exteriores son un elemento básico para iniciar la marcha, proporcionan al conductor una visión primordial de la zona trasera del vehículo.

La Dirección General de Tráfico nos obliga a llevar en óptimas condiciones los dos retrovisores. El interior panorámico, situado en la parte central del cristal delantero, y uno de los dos exteriores, concretamente, el izquierdo. En caso de tener roto o deteriorado el derecho, la ley deja a elección del conductor la decisión de circular o acudir a un taller para su reparación.

Eliminar los puntos muertos es una tarea complicada, pero existen consejos y soluciones varias para prevenir y llevar a cabo una buena conducción:

1. Colocar y ajustar correctamente los retrovisores: El retrovisor interior debe centrarse justo con la luneta trasera, de modo que cubra todo el campo de visión trasero. Los laterales exteriores deben ajustarse justo hasta el momento en que deje de verse la carrocería del propio coche.

2. Girar levemente la cabeza o mirar de reojo: el ángulo muerto nos impide ver los vehículos que circulan paralelamente a nosotros, por lo que en la mayoría de casos puede bastar con gestos tan sencillos como girar la cabeza o mirar por el rabillo del ojo para comprobar que no hay ningún vehículo en ese punto. Se debe realizar rápidamente y sin variar la dirección del vehículo.

3. Señalizar con antelación: Antes de realizar cualquier maniobra, alertar al resto con suficiente antelación señalizándolo con el uso de intermitentes.

4. Uso de mini espejos: elementos extras que deben ser instalados en los retrovisores laterales y así reducir el ángulo muerto, una solución que amplía nuestro ángulo de visión aunque no nos ofrece mucho detalle.

5. Dotarse de gran tecnología: la mejor solución es el sistema BLIS (Blind Spot Information System), sistema de seguridad que te protege mientras conduces. Gracias a los sensores el sistema detecta vehículos que nos adelantan, y vehículos que se aproximan con rapidez a nuestro coche.

uando se detecta un vehículo cercano, o uno que se acerca rápido hacia nosotros, la luz del BLIS se enciende con luz fija.