El porqué del olor a coche nuevo

Durante nuestro día pasamos más de un 20%, aproximadamente, dentro de un coche. Para ir a trabajar, a la escuela, de viaje, etc. Y, aunque para muchos es su segunda casa, no hay que olvidar que se trata de un espacio cerrado sensible a los olores.

Más de una vez has entrado en un coche y has dicho: ¡Huele a nuevo! Este comentario es muy común, muchos de nosotros lo hemos dicho en algún momento. El olfato es uno de los grandes sentidos olvidados a la hora de comprar un nuevo vehículo. Teniendo en cuenta que “el olor a nuevo” es subjetivo y que cada coche es diferente, identificamos perfectamente ese olor cuando subimos en un modelo nuevo.

Esta asociación no es casual, sino que detrás de todo el trabajo de diseño y construcción de un nuevo modelo, existe un equipo de químicos que realiza más de 400 test olfativos al año para llegar a conseguir “el olor a coche nuevo”.

Seat explica que estos especialistas analizan los materiales no metálicos, y realizan pruebas con el vehículo a 60 grados de temperatura para poder identificar todos los olores claramente. En caso de detectar algún olor que desentone o incluso desagradable, Seat puede llegar a sustituir ese material por otro, simplemente por el olor.

Este tipo de pruebas se empezaron a realizar en la década de los 90, y es un ejemplo del cuidado y esfuerzos que realizan las marcas para conseguir una experiencia perfecta y confortable al volante.